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Este verano, agradecimiento y comunidad, dos esenciales para vivir

Ya hace cinco años que desde la Red de Hospitalidad se organizan en agosto unos días de convivencia y naturaleza en el Pirineo catalán, en el pueblo de Senet, en una casa cedida por el colegio Claver Raimat. Este año, durante una semana, once personas acogidas en la Red, cuatro familias voluntarias y el equipo técnico de la Red han participado de la experiencia.

Han sido días para conocerse y hacer rescoldo, para hacer montaña, compartir el cotidiano y disfrutar del entorno y la compañía. Durante las mañanas, las excursiones han posibilitado conocer lugares preciosos: la cumbre del Mulleres, el Lago Redon, los Besiberris, ríos y embalses diversos... Y por las tardes, el espacio distendido para compartir ha permitido que se generaran debates interculturales e interreligiosos muy interesantes. Hemos hecho juegos improvisados, hemos conocido Vielha y Arties y hemos cocinado plegadas, descansado y compartido.

El agradecimiento ha sido muy presente durante la experiencia. Cada anochecer, nos reuníamos todos y todas en asamblea y compartíamos en una frase, una palabra o en un discurso más largo como habíamos vivido el día y que queríamos agradecer. Todas compartíamos uno de los momentos más especiales de la rutina.

El último anochecer de las vacaciones construimos conjuntamente, un poema colectivo. En la dinámica, cada cual iba añadiendo un verso oral al poema, y finalmente quedó el que se sigue. Ojalá, más que leerlo, pudierais ver las sonrisas y las expresiones de cada cual cuando intervenía! Creemos que con estas palabras tan bonitas es una buena manera de cerrar:

Agradecemos estos días de amistad en Senet,
junto a muchas personas que no conocíamos.
Hemos estado muy atentos entre nosotros, en compañía y en confianza.
Agradecemos cada frase, cada conversación y las risas y los juegos.
Agradecemos que somos familia.
Agradecemos la montaña, la naturaleza y los árboles.
Agradecemos las excursiones y los descansos y el silencio compartido.
Lo agradecemos hasta el punto de pensar que ha sido la mejor semana del año,
de afirmar que han sido días inolvidables.
Gracias a Dios por la experiencia vivida.