
Seguiremos acompañando y seguiremos denunciando: ¡Basta de hostilidad! No estáis solos
Más de 250 personas se reunieron el pasado sábado, 18 de enero, ante las puertas del Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de la Zona Franca de Barcelona. Era la sexta edición de una concentración de oración interreligiosa que organiza el grupo de la Fundació Migra Studium (entidad del Servicio Jesuita a Migrantes), que visita habitualmente a los internos del CIE. Este año contó con la adhesión de más de una cuarentena de entidades de nuestra ciudad.
El mismo fin de semana, y bajo el mismo lema, se celebraron actos similares en Madrid y Sevilla. Ambos convocados por otras entidades del Servicio Jesuita en Migrantes, Pueblos Unidos y Asociación Claver, respectivamente.
Este año, bajo el lema “Basta de hostilidad: ¡No estáis solos!”, el objetivo era denunciar el sufrimiento inútil que genera la existencia de estos centros, y la gravedad de la situación que viven las personas que han sido internadas. Los CIE son centros de privación de libertad y representan la hostilidad hacia las personas migradas, "son el rostro visible, físico, estructural, de la voluntad ciega de no acoger, no reconocer, no atender".
Esta privación de libertad criminaliza y estigmatiza al conjunto de la población migrada. Frente a esto, la primera parte de la concentración reivindicó la dignidad de las personas que han sido internadas, que se han visto obligadas a migrar, personas solicitantes de asilo, apátridas... Una dignidad que todos tenemos por el simple hecho de ser personas.
La concentración constó de la lectura de los testimonios recogidos por los voluntarios y voluntarias de Migra Studium que visitan el Centro de Internamiento. Los casos de Amín, José Carlos, Raouf, Salem…, eran solo una muestra de la realidad del sufrimiento que se vive detrás de los muros de un CIE. Y del de las más de 600 visitas hechas a más de 180 personas a lo largo del año 2019. Testimonios de menores no acompañados, de personas que están solas en Barcelona, de personas enfermas, de personas que lo único que querían es reunirse con sus familiares... Todos estos testimonios, escuchados en silencio en las mismas puertas del CIE, hacían resonar el dolor, la dignidad y la determinación. “Si me expulsan, lo intentaré de nuevo hasta que pueda quedarme”, decía Salem. “Tengo miedo a olvidarme de los hijos y de los nietos” decía Walter...
Asimismo, fue también un acto para poner luz a las pequeñas rendijas de esperanza que cada día atraviesan los muros de la hostilidad, y reclamar y gritar con fuerza: ¡más hospitalidad! Más hospitalidad en nuestro país, en nuestros barrios y en nuestras calles. Pero más hospitalidad también en las políticas migratorias que actualmente generan tanta hostilidad. Los testimonios de Meriam y Roberto, que han sido acogidos en familias, demostraron que la hospitalidad es posible, y que la práctica de esta es la oportunidad de muchos para rehacer su vida.
La lectura de los testimonios se alternó con cantos de meditación interpretados por cuatro músicos, mientras el ilustrador Ignasi Flores realizaba, ‘in situ’, un mural de grandes dimensiones reclamando hospitalidad. Todo,a las mismas puertas del Centro de internamiento. Por último, se recordaron por sus nombres a las 11 personas que han perdido la vida desde que los CIE existen.
La concentración tuvo un marcado carácter interreligioso y culturalmente diverso. El Obispo auxiliar de Barcelona, Antoni Vadell Ferrer, realizó un breve saludo en muestra de apoyo y como signo de comunión. Y recordó que el pasado septiembre, la Conferencia Episcopal Española pidió el cierre de todos los CIE. Un poema del místico Ibn Arabí sobre el amor se declamó en lengua árabe. Miembros de las diferentes entidades adheridas (La Vinya, Consell Islàmic de Catalunya, Asociación Mujeres Migrantes Diversas, Associació Intercultural Diàlegs de Dones i l’Associació Irídia - Centre per la Defensa dels Drets Humans, entre otras) estuvieron presentes y participaron activamente.
Reconocemos que, para nosotros, mientras no conseguimos cerrar el CIE, este se convierte en un lugar sagrado. Porque son sagradas las vidas de las personas internadas y su sufrimiento. Para nosotros, es de justicia el cuidado de estas vidas a través del servicio, acompañamiento y defensa de sus derechos. Desde Migra Studium seguiremos acompañando, y seguiremos denunciando hasta que el último CIE cierre.
Ampliación de información:
- Puede consultar el libreto con el material leído durante el velatorio (consultar)
- Puede consultar aquí la lista de entidades adheridas (consultar)
- Puede visitar aquí el proyecto de Hospitalidad impulsado por Migra Studium (#Hospitalarios)
- Puede consultar aquí la nota de prensa previa (descargar)
Contacto: Pau Vidal, coordinador proyecto CIE - pauvidal@migrastudium.org - tel. 618 280 994